13 diciembre 2013

Criterios de selección de asentamientos del Homo heidelbergensis: pragmatismo.


"Este post también ha sido publicado en La Nueva Ilustración Evolucionista, blog en el que a partir de ahora colaboraré ocasionalmente junto a otros compañeros que tratan temática de evolución desde distintos puntos de vista.  Para mí es un placer colaborar en un blog de tanta calidad en temática evolutiva. Muchas gracias por la invitación a Germánico y Pitiklinov".

Una nota de prensa nos revela la existencia de un nuevo trabajo de investigación que ha sido publicado en PLOS One (Site Distribution at the Edge of the Palaeolithic World: A Nutritional Niche Approach) realizado por investigadores de la Universidad de Southampton y la Universidad de Queen.

La investigación se ha centrado en analizar los patrones de asentamiento llevados a cabo por los seres humanos que vivieron entre hace 500.000 y 200.000 años, de acuerdo a la observación de 25 yacimientos arqueológicos localizados entre las Islas Británicas y el noroeste de Francia, en los cuales habían sido recuperados una gran cantidad de bifaces. La gran concentración de estos artefactos líticos sugiere una utilización regular y significativa de los emplazamientos analizados.


English Heritage Photo Library/Peter Dunn

Según los investigadores, las poblaciones del pleistoceno medio, tradicionalmente englobadas bajo la denominación Homo heidelbergensis, que habitaron esta franja geográfica, siguieron criterios nutricionales y de seguridad a la hora de seleccionar un asentamiento.

Los seres humanos dieron prioridad a las llanuras aluviales de los principales ríos, evitando el tramo medio, superior, y los estuarios de los cursos fluviales, así como los bosques y las colinas. Como las llanuras aluviales también atraerían a los depredadores, los seres humanos se establecieron por motivos de seguridad en los islotes que se forman por los canales de intersección del los ríos, de esta forma se aseguraban que los depredadores no serían un peligro inminente para ellos.

A pesar de que estos resultados no se deben extrapolar a todo el área geográfica que ocuparon los Heidelbergensis, es interesante el hecho de que se repita el criterio para la elección de la misma localización en los distintos yacimientos investigados.


Distribuición de los yacimientos analizados- PLoSONE: doi:10.1371/journal.pone.0081476.g001


Parece ser que los investigadores han elaborado una base de datos con las plantas y animales que existieron en el pleistoceno, con la finalidad de establecer una lista potencial de los recursos disponibles en el medio  y hacer una estimación de la dieta susceptible de haber sido seguida por los seres humanos. Tras analizar los recursos disponibles, los investigadores concluyen que los alimentos más nutritivos estarían localizados en las zonas en las que se establecieron estas poblaciones.

Esta diversidad de recursos habría permitido a estas poblaciones llevar una dieta equilibrada, en la que el consumo de proteínas se compensa con los hidratos de carbono, grasas y ácido fólico.

Las llanuras aluviales generan gran cantidad de hierbas que atraen a las manadas de herbívoros (en especial de caballos), aves acuáticas y además generan plantas de agua con raíces comestibles.

Las grasas y proteínas se obtenían dando caza a los herbívoros que se acercaban a la llanura aluvial, así como de los huevos de las aves acuáticas, mientras que los hidratos de carbono se consiguen de los juncos y las cañas. El ácido fólico, necesario para controlar la salud de las mujeres embarazadas, se obtenía mediante la recolección de vegetales y el berros de agua.

Los autores del trabajo también proponen que se podrían utilizar las cabezas de los caballos cazados como cebo para la captura de anguilas, que se establecen en los cerebros de los herbívoros muertos en la llanura aluvial; dejando la cabeza como cebo en un lugar poco profundo y recuperándola un par de días más tarde, los seres humanos habrían obtenido gran cantidad de anguilas.

Desde el punto de vista de la búsqueda de materias primas para la elaboración de instrumentos, en estas zonas también se localizan los nódulos de sílex necesarios, e incluso podrían utilizar los tallos de los juncos y las cañas, aunque no hay evidencias directas debido a que son materiales perecederos.

La madera sería otra materia prima que seguramente utilizarían regularmente, y en estas llanuras aluviales encontrarían en los castores los aliados perfectos para su localización; el propio castor se encarga de cortar con sus incisivos los troncos de los árboles para la elaboración de sus castoreras. Los seres humanos encontrarían parte del trabajo ya hecho por los castores; además la piel de castor es más cálida que la de otros animales, y su utilización les ayudaría a protegerse adecuadamente de las bajas temperaturas en invierno.

Estas hipótesis se basan en el registro arqueológico y paleontológico recuperado en los yacimientos objeto de estudio.

Desde luego, este trabajo parece que atisba un gran pragmatismo a la hora de seleccionar un asentamiento por parte de las poblaciones del pleistoceno medio, y además las hipótesis planteadas hacen pensar que en general todos los seres humanos extintos han practicado una dieta equilibrada y variada, en contra de los argumentos que han imperado a lo largo de los años.

Fuentes:

- Revealed: how prehistoric 'des res' gave Stone Age Brits a perfect diet
- Nutrients in food vital to location of early human settlements: the original ‘Palaeo-diet’
Site Distribution at the Edge of the Palaeolithic World: A Nutritional Niche Approach

2 comentarios:

  1. :-) Muchas gracias. The paper of Brown cs in PLoS ONE 8(12):e81476 nicely confirms our Littoral Dispersal Model (google "econiche Homo") in which early-Pleistocene Homo spread across the globe along coasts and from the coasts inland along rivers, collecting aquatic & waterside plant & animal foods: "marked concentration in the middle-lower reaches of river valleys with most being upstream of, but close to, estimated interglacial tidal limits".
    Human Evolution publishes in 2 special editions the proceedings of the symposium with David Attenborough & Donald Johanson on human waterside evolution "Human Evolution: Past, Present & Future" in London 8-10 May 2013:
    Special Edition Part 1 (end 2013)
    - Peter Rhys-Evans: Introduction
    - Stephen Oppenheimer: Human's Association with Water Bodies: the "Exaggerated Diving Reflex" and its Relationship with the Evolutionary Allometry of Human Pelvic and Brain Sizes
    - JH Langdon: Human Ecological Breadth: Why Neither Savanna nor Aquatic Hypotheses can Hold Water
    - Stephen Munro: Endurance Running versus Underwater Foraging: an Anatomical and Palaeoecological Perspective
    - Algis Kuliukas: Wading Hypotheses of the Origin of Human Bipedalism
    - Marc Verhaegen: The Aquatic Ape Evolves: Common Misconceptions and Unproven Assumptions about the So-Called Aquatic Ape Hypothesis (google "Greg Laden Verhaegen")
    - CL Broadhurst & Michael Crawford: The Epigenetic Emergence of Culture at the Coastline: Interaction of Genes, Nutrition, Environment and Demography
    Special Edition Part 2 (begin 2014) with 12 contributions

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  2. Sorry for my English :) with a little help of google translator…

    Thank you for give us your point of view about mentioned paper; i will read the attached sources in the next days.

    I find it interesting the idea of a dispersion of the genus Homo along the coast and towards inland along the rivers. It makes sense that mentioned expansion maybe could have a source of water as a reference to enable them to obtain resources and raw materials.

    An interesting idea at least in regard to the dispersion of the genus Homo in the Pleistocene.

    ---------------------------------------------------------

    Hola Marc,

    Gracias por participar y aportar tu punto de vista; en cuanto pueda iré leyendo algunas de las fuentes que adjuntas.

    Me parece interesante la idea de una dispersión del género homo a lo largo de las costas y hacia el interior siguiendo los cursos fluviales. Tiene sentido el que en la expansión tengan una fuente de agua como referencia que les permita la obtención de recursos y materias primas.

    Una idea interesante al menos en lo que se refiere a la dispersión del género Homo en el pleistoceno.

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